ENTRE LAS RELIGIONES DE EX.ORIENTE Y EL CRISTIANISMO **** HAY DIFERENCIAS ESENCIALES
Entre las religiones de Ex. Oriente y el cristianismo existe una diferencia esencial en el modo de entender el mundo. Son palabras del Papa San Juan Pablo II para el que el mundo: "Es para el cristiano *criatura de Dios*, y no hay necesidad, por tanto, de realizar un desprendimiento absoluto para encontrarse así mismo en lo profundo de su intimo misterio.
Para el cristianismo no tiene sentido hablar del mundo como de un mal radical, ya que al comienzo de su camino se encuentra Dios Creador que ama a la propia criatura; un Dios que ha entregado a su Hijo unigénito, para que quien crea en ,Él, no muera ,sino que tenga vida eterna, tal como nos recordaba san Juan en su Evangelio (Jn 3,16)" . (Cruzando el umbral de la esperanza; Ed. Circulo de Lectores, por cortesía de Plaza & Janés Ed. S.A. 1994)
En efecto , como aseguraba san Juan al comentar el diálogo de Jesús con Nicodemo (Jn 3, 16-21):" Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna/ Pues Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él/ El que cree en él no será condenado pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el Hijo único de Dios/ La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas/ En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz/ Pero el que practica la verdad va a la luz, para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere"
Sin duda la aceptación de Jesús es mucho más que el conocimiento de las extraordinarias obras por él realizadas durante sus estancia entre los hombres, porque él es la manifestación última del amor de Dios. Por eso, para aceptarlo es necesario nacer de nuevo del agua y del Espíritu, ser engendrados por Dios, abrirse plenamente a la acción del Espíritu...
En verdad ,como aseguraba Cristo, un misterio se explica por otro misterio: "El misterio de la Cruz por el misterio del amor de Dios a los hombres"
Ciertamente, todos los hombres desean encontrar respuesta a las verdades absolutas, pero no todas las religiones conducen a ellas, porque solo la religión cristiana conduce a la salvación del hombre.
En este sentido, el Papa san Juan Pablo II, nos recordaba también en su libro (Ibid) que: "La declaración sobre las relaciones de la Iglesia católica con el hinduismo y con las otras religiones de Extremo Oriente es muy importante.
Leemos: -En el hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y los penetrantes esfuerzos de la filosofía; buscan la liberación de la angustia de nuestra condición, sea mediante formas de vida ascética, sea a través de la profunda meditación, sea en el refugio de un Dios con amor y confianza-
En el budismo, según sus varias escuelas, se reconoce la radical insuficiencia de este mundo mutable y se enseña un camino por el que los hombres, con corazón devoto y confiado, se hagan capaces de adquirir el estado de liberación perfecta o de llegar al estado de suprema iluminación por medio de su propio esfuerzo...(Nostra aetate, 2)"
" Todas estas cosas son muy interesantes y la Iglesia Católica no rechaza nada de cuanto hay de verdadero y santo en algunas otras religiones...Pero ella anuncia y tiene la obligación de anunciar a Cristo, que es :el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14,6), en quien los hombres deben reencontrar la plenitud de la vida religiosa y en quien Dios ha reconciliado consigo mismo todas las cosas (Nostra aetate,2)"
La palabra Camino (Jn 14,6) es una metáfora que indica como Jesús es necesario para llegar a Dios, como dice después: <Nadie llega al Padre, sino por mí> . Y dice más según el Evangelio de san Juan (14, 7): <Si me hubierais conocido, hubierais conocido también al Padre. Desde ahora le conocéis y le habéis visto >. En efecto, ver a Jesús es ver al Padre, porque son uno en esencia. Y porque Jesús es el enviado del Padre. Y como después seguimos leyendo en el Evangelio de san Juan (14. 12-14): < En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, ese hará las obras que yo hago. Y las hará mayores que ellas, porque yo voy al Padre/ Y yo haré todo aquello que pidiereis en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo/ Y yo haré cualquier cosa que me pidiereis en mi nombre>
La <obra que yo hago>: son los milagros hechos en nombre de Jesucristo; todo aquello que pidiereis se refiere, como es natural, a aquello que es bueno para el que lo pide. Y por último cuando dice -en mi nombre-(14,14) es igual que decir -por mí- . Así se.







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