SI EL CRISTIANISMO FUERA SÓLO UNA TRADICIÓN **** NO SERVIRIA PARA EVANGELIZAR
.
En cierta ocasión el Cardenal Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI, se expresaba en los términos siguientes:
"Sí una persona piensa que el cristianismo es soló su propio mundo tradicional, evidentemente percibirá así la misión evangelizadora. Pero se comprende que una persona así no ha entendido la grandeza de esta <perla>,como dice el Señor, que se le da en la fe. Naturalmente si fuera soló tradiciones nuestras,no se podrían llevar a los demás..." (Nadar contracorriente; Ed.Planeta S.A. 2011).
Se refería aquí el futuro Pontífice,muy acertadamente a aquel pasaje de la vida del
Señor en el que narraba la siguiente parábola (Mt 13, 45-46):
"El reino de Dios es semejante a un mercader que busca perlas preciosas // Cuando encuentra una de gran valor,va, vende todo lo que tiene y la compra"
Si, porque el reino de Dios es algo que supera a cualquier bien del mundo. El que lo encuentra tiene que estar dispuesto a renunciar a todo por entrar y mantenerse en el.
En efecto, como seguía diciendo el futuro Pontífice (Ibid): "Si hemos descubierto, como dice san Juan,el Amor. Si hemos descubierto el rostro de Dios, tenemos el deber de contarlo a los demás.
No puedo mantener solo para mí una cosa tan grande, un amor tan grande,debo comunicar la Verdad. Por supuesto en el pleno respeto a su libertad, porque la verdad no se impone con otros medios que con la propia evidencia ;y sólo ofreciendo este descubrimiento a los demás <mostrando lo que hemos encontrado, el don que tenemos en la mano,que está destinado a todos> podemos anunciar bien el cristianismo, sabiendo, que supone el altísimo respeto de la libertad del otro, porque una conversión que no estuviera basada en la convicción interior o ha encontrado lo que deseaba, no será una verdadera conversión "
Por eso los creyentes, cuando por ejemplo, manifestamos nuestra fe en la Resurrección de Cristo, lo hacemos siempre respetando la libertad del no creyente, porque siendo,como es ésta, una Verdad absoluta y primordial de nuestra religión, solo pretendemos descubrir la <perla>, que se nos ha dado, este don de gracia que queremos compartir con nuestros hermanos.
Así lo hicieron los Apóstoles , aquellos hombres elegidos por Dios para predicar su Palabra y que cumplieron con su deber con gran firmeza y valor ( ver, libro del Hechos de los Apóstoles).
Sucedió, en efecto, que desde el principio, la primitiva Iglesia de Cristo fue perseguida, y así, mientras los apóstoles Pedro y Juan evangelizaban a las gentes, en Jerusalén, los sacerdotes, los saduceos y el jefe de la guardia del Templo, les conminava a callar bajo amenazas y finalmente les prohibieron terminantemente hablar y enseñar en nombre de Jesús; pero ellos respondieron (Hch 4, 19-20):
"¿Os parece justo delante de Dios que os obedezcamos a vosotros antes que a Él ? // Por nuestra parte, no podemos dejar de proclamar lo que hemos visto y hemos oído"
La Iglesia de Cristo siempre ha sido perseguida y denunciada a lo largo de los siglos, en mayor o menor medida, hasta el día de hoy, especialmente en el campo de la ética y la moral. Todos los Papas han tenido que luchar contra esta aptitud de intransigencia y mala voluntad. Por eso debían responder con energía y decisión ante dichos ataques. Así lo hizo en su día el Papa san Juan Pablo II :
"Algunos sostienen que en las cuestiones de moral, y en primer lugar en las de ética sexual, la Iglesia y el Papa no van de acuerdo con la tendencia dominante en el mundo contemporáneo, dirigida hacia una mayor libertad de costumbres.
Puesto que el mundo se desarrolla en esa dirección, surge la impresión de que la Iglesia vuelve atrás o,en todo caso, que el mundo se aleja de ella. Es una opinión muy difundida, pero estoy convencido de que es profundamente injusta...Cristo nos provino, nos advirtió de que la vía de la salvación no es ancha y cómoda, sino estrecha y angosta (Mt 7, 13-14).
No tenemos derecho a abandonar esta perspectiva, ni a cambiarla. Este es el aviso del Magisterio, éste es también el deber del teólogo...Sobre todo de los moralistas,los cuales, como colaboradores de la Iglesia docente, tienen en esto una parte esencial " (Cruzando el umbral de la esperanza; Juan Pablo II; Ed. Vittorio Messori; Círculo de Lectores 1994).





Comentarios
Publicar un comentario