POR QUÉ ESTOY TODAVÍA**** EN LA IGLESIA
¿Porqué estoy en la Iglesia Católica todavía ?
Éste podria ser el titulo de una conferencia que hacía el año 1970 daba el por entonces Catedrático de Dogmática, Joseph Ratzinger, de la Universidad de Ratisbona.
Es curioso comprobar que después de más de 50 años siga siendo una tematica de plena actualidad la permanencia o no, en la Iglesia de Cristo...
Y quizas, por desgracia, a un nivel aún más preocupante...Sí, porque estas palabras del que llegaria a ser Pontifice de la Iglesis Católica asi lo anunciaban ya : "En la actualidad (1970), hay suficientes razones para no estar en la Iglesia, y algunas de ellas muy contradictorias..."
La pregunta que surge ante este estado de cosas es: ¿Cuales eran estas razones en el, siglo pasado?,muchas de las cuales siguen en la actualidad causando verdaderos estragos entre los creyentes y no creyentes...
Pues por ejemplo, el hecho de que no estaban ya de moda muchas de las enseñanzas de la Iglesia Católica, aunque ellas respondieran al Mensaje de Cristo...
En estas ideas se apoyaba el futuro Papa al tratar de responder a la pregunta de esas personas que le daban la espalda a las enseñanzas de la Iglesia, no sólo por parececerles demasiado medievales, y ajenas al mundo y a la vida de entonces, si no también porque eran, según ellos, anacrónicas y no reflejaban lo eterno :
"El lugar de -Su Iglesia- (la Iglesia de Cristo), ha venido a ocuparlo la -nuestra-, con lo cual han aparecido han aparecido también las muchas iglesias, ha surgido una situación en la que cada uno tiene -su iglesia-. Las iglesias se han convertido en nuestras empresas, empresas de las que estamos orgullosos y de las que nos avergonzamos. Son muchos los propietarios privados que aparecen ahora lado a lado, meras iglesias -nuestras-, iglesias que nosotros mismos hacemos, que son nuestra obra y nuestra propiedad, y que, por consiguiente, pretendemos rediseñar o preservar .
Tras las expresiones -nuestras Iglesia- o -vuestra iglesia-, ha desaparecido la frase - Su Iglesia- (la Iglesia de Cristo). Sin embargo, sólo ella importa, y el día que deje de existir ,habrá de fenecer también -nuestra Iglesia- . La Iglesia como algo meramente nuestro es como un juego inútil en un cajón de arena.
Con ello hemos dado una respuesta fundamental a la cuestión sobre este tema (porqué permanezco en la Iglesia): Estoy en la Iglesia porque creo que ,todavía, a través de nosotros ,-Su Iglesia- vive de un modo inderogable tras -nuestra iglesia, y porque creo también que no podría estar junto a Él y dentro de - Su Iglesia- de otra manera que no sea estando junto a Él y dentro de -Su Iglesia- . Estoy en la Iglesia porque, a pesar de todo, creo en lo más profundo que esa Iglesia no es nuestra, sino precisamente -Suya- .
Dicho de manera muy concreta: La Iglesia es aquella que Jesucristo nos otorga a pesar de todos los elementos humanos que hay en ella, y sólo a través de esa Iglesia podemos acogerlo a Él como una realidad viva, todopoderosa, que nos desafía y nos obsequia aquí y ahora "
Como seguía diciendo el Papa Benedicto XVI durante esta conferencia,recogida en su libro (Mi cristiandad. Discursos fundamentales; Ed.Planeta. S.A. 2012):
*Henri de Lubac formuló este tema de la manera siguiente:"¿Acaso los que todavía acogen a Jesús a pesar de negar a la Iglesia saben que, a fin de cuentas, a ella se lo deben? ...Jesús está vivo para nosotros. Pero ¿en qué arenas movedizas estarían sepultados,si bien no su nombre y su memoria, su influencia viva,la obra del evangelio y la fe en su divina persona, sin la visible continuidad de la Iglesia?...Sin la Iglesia, Cristo se volatilizaría, se desmoronaría, se apagaría. ¿Y que sería de la humanidad?* conclusión
Esta conclusión elemental ha de estar al principio del todo: Cualquier infidelidad que haya o pueda haber en la Iglesia, por muy cierta que sea la afirmación de que necesita el permanente rasero de Jesucristo, no existe ninguna contradicción definitiva entre Cristo y -Su Iglesia -..."
Continua el Papa Benedicto XVI su largo discurso, con manifestaciones que cada vez nos aclaran más las dudas que puedan existir sobre este tema tan primordial para los cristianos de corazón...que son aquellos que no viven al margen de la Iglesia...Y termina su exposición con estas preclaras palabras (Ibid):
"Permanezcamos en la Iglesia porque vale la pena permanecer en ella; porque vale la pena que la Iglesia sea amada y, a través de ese amor, esté siempre en condiciones de transformarse más allá de sus propios límites, para ser ella misma: Ése es el camino que nos indica, incluso hoy, la responsabilidad de la fe"
No olvidemos nunca estas palabras del Papa Benedicto XVI y luchemos en este nuevo siglo por la verdadera Iglesia de Cristo.





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